16 febrero, 2014

Mira, flatulentos, ¡FLATULENTOS EVERYWHERE!

Siguiendo la estela de olor entradas de Dr. Litos y el Zombi de Schrödinger, me gustaría traer hoy a la mesa (aunque sea de mal gusto) una cosa curiosa. 


Los gases que se generan en el intestino solo tienen dos vías de salida al exterior. 


Una se podría calificar de educada y poco incómoda. Al fin y al cabo, un eructo es considerado de buena educación en algunas culturas como en tribus esquimales y algunas otras de la isla de los mares del sur, donde se considera que eructar al final de la comida es una forma de cortesía, una forma de decir Gracias. En los países árabes, un eructo al final de la comida indica saciedad plena por parte del comensal. Una vez finalizado el almuerzo y eructado en la mesa, tanto cocinero como anfitrión responderán de la misma forma. Sin embargo, en occidente se considera de mala educación y poca cortesía eructar en la mesa o en cualquier sitio, casi tanto como las flatulencias. Incluso en algunas culturas asiáticas eructar se considera una burla a los ancestros, ya que se considera que las almas de sus parientes viven en el interior de su cuerpo.

La otra vía de salida no puede ser otra que el escape trasero. Los gases o flatos (pedos) no son mas que aire en el intestino que sale a través del recto. Estos gases se forman en el propio intestino a medida que los alimentos son digeridos y la mayor parte de ellos son dispersados en el propio intestino o bien expulsados de forma silenciosa. Pero a veces se forman bolsas de gas que al ser expulsadas provocan un ruido que a la sociedad le es inconveniente (porque lo que es a cada uno cuando los expulsa, lo dejan mas bien relajado). 


En ocasiones, la acumulación de gases puede darnos la sensación de hinchazón abdominal o incluso dolor. Pero ¿Es la digestión de alimentos la única causa de la acumulación de gases? Pues no. 

Depende del alimento, unos tienen mayor capacidad de provocar gases en nuestro interior que otros. Por ejemplo los alimentos difíciles de digerir. Una de las causas mas comunes son los cambios en la dieta hacia el aporte de mayor cantidad de fibra. Hasta que nuestra microbiota se adapta a esta nueva dieta, se suelen producir mas gases, pero poco a poco, conforme la población bacteriana cambia, la producción de gases disminuye. Los alimentos a los que tenemos intolerancia (como pueda ser la lactosa en muchos casos) también tienen a producir flatulencias. 

Otras causas comunes de producción y acumulación de gases son tener síndrome de colon irritable, problemas de malabsorción, la deglución de aire al comer o el consumo de antibióticos y otros medicamentos. 

A este punto es donde quería llegar. La formación de gases en el intestino es algo totalmente natural. Las bacterias de nuestro tracto digestivo producen gases como producto de desecho al consumir algunos de los nutrientes que vienen con nuestra masa digestiva. Otras bacterias suelen metabolizar esos gases y transformarlos en sustancias que son desechadas con las heces. En todo este proceso, el balance entre las bacterias que producen esos gases y las que lo consumen es muy importante. Por tanto, la mayoría de veces en las que tenemos gases se debe a un aporte o deficiencia en nuestra alimentación que hace que el balance de unas y otras bacterias se altere. 

Pero otras veces esos gases no provienen del metabolismo de las bacterias de nuestro intestino, sino directamente de fuera. Tomar bebidas carbonatadas aporta grandes cantidades de dióxido de carbono. La ingesta de chicles o dulces aumenta la salivación y por tanto la frecuencia de tragado. Esto incrementa la cantidad de gases que introducimos en nuestro cuerpo al igual que comer mucho y rápido o no masticar lo suficiente. 

En los casos de cambios en la alimentación, es muy común que la gente con intolerancia a la lactosa sufra flatulencia al consumir algún producto lácteo, pero no menos común es la gente con una base de intolerancia parecida a la fructosa (el azúcar de la fruta) o a los productos ricos en almidón (como puedan ser la patata y el maíz).


Los alimentos ricos en grasas y/o fibra, aumentan el tiempo de digestión y por tanto dan tiempo a que las bacterias se pongan manos a la obra y produzcan mas gases. Sin embargo, al incrementar el consumo de fibra y pasado un tiempo de este cambio, la flora de nuestro intestino cambia y las flatulencias se dan con menos asiduidad. Además, no todos los gases huelen igual y  por ello, aunque el incremento de fibra en la dieta incrementa la cantidad, algunos incrementan también el olor. Es el caso de las alubias y leguminosas en general, coles, coliflor o el repollo (que no es que huelan mucho mejor antes de entrar... pero al salir la cosa ya se vuelve insoportable). No se preocupen, pasado un tiempo del consumo habitual de estos alimentos, la cantidad de gases disminuye (No así el olor, MUCHO CUIDADO). 


Especialmente traumático es el cambio cuando nos toca tomar antibióticos. Los antibióticos tomados de forma oral, en mayor o menor medida rompen el equilibrio de las poblaciones bacterianas que de forma natural se presentan en el intestino. Otros medicamentos que pueden causar flatulencias con los tratamientos contra la diabetes tipo 2, ya que en su mayoría bloquean la digestión de hidratos de carbono. 

En el caso de los antibióticos, una vez que dejamos el tratamiento, el equilibrio suele restablecerse a los pocos días. De no ser así deberemos acudir al médico por si hemos causado un desequilibrio sin remedio. Posiblemente en esta entrada de Luis Fontana tengamos un tratamiento de elección para los problemas mas graves. 

Para acabar, me gustaría deleitarles con algunas de las sinfonías "flatiles" más bonitas que hay por internet. Disfrútelas al oído, ahora que no huelen. 





http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/

07 febrero, 2014

eYÁculación precoz: Evolución o Desorden

Antes de empezar quiero que conste que no soy un experto en la temática, no soy sexólogo ni médico y por el momento no tengo constancia de tener ninguno de los problemas que aquí se relatan (Al menos de forma habitual). Igualmente se expondrá la opinión de varios amigos y conocidos míos a través de las redes sociales y ninguno de ellos se dedica activamente a este tema, si bien son especialistas en Biología animal, Genética, Periodismo y Fisioterapia entre otros. 

Que la mujer y el hombre somos diferentes no se le escapa a nadie, pero cuando hablamos de comportamiento sexual no hace falta ni aplicar test estadístico ni nada, se ve a simple vista.

Hoy me gustaría sacar a la palestra un interesante debate-reflexión sobre la eyaculación precoz.

Uno de los primeros y mas controvertidos investigadores del comportamiento sexual de forma metódica fue el entomólogo estadounidense Alfred Kinsey, (Lo se, es un poco raro, pero si lees la entrada que hice en Hablando de Ciencia y la que ya publicamos aquí hace tiempo, lo comprenderás). Entre los muchos artículos y comentarios que hizo sobre el sexo y la sexualidad, destaco hoy este en el que Alfred C. Kinsey junto con W. B. Pomeroy y C. E. Martin sugirieron que la eyaculación precoz denotaba buena salud biológica, puntualizando que "Sería difícil encontrar otra situación en la que un individuo rápido y apasionado en sus respuestas pueda calificarse con otra nota que no sea excelente... por molesto y lamentable que sea desde el punto de vista de la mujer" (1948). 


Desde un punto de vista evolutivo y según el punto de vista de Anibal Bueno, la eyaculación precoz sería una forma de variedad fisiológica claramente ventajosa en un hábitat primitivo. En algún momento de la evolución se fijó una duración del coito media que era óptima en ese momento de modo que, siendo un incentivo que se busque y merezca la pena hacer, no tenga un coste biológico y energético demasiado elevado. 

Es fácil pensar que el coito de corta duración al despiste tendría una clara ventaja evolutiva. Aquellos machos capaces de, con tan solo mirar a una hembra, llegar a excitarse tanto que en las primeras penetraciones se produzca la eyaculación, tendrían un éxito fecundador mayor en promedio que aquellos que no fuesen capaces de hacerlo. En este punto deberíamos tener en cuenta las opinión de Laura Pérez que me apuntaba tener en cuenta si los espermiogramas de los eyaculadores precoces son mejores o iguales a los de los eyaculadores tardíos, por decirlo de alguna forma. La línea evolutiva de la que viene el hombre es, en su mayoría, gregaria y suele vivir en grandes familias con varias hembras, un macho dominante y varios machos mas jóvenes. El macho dominante se podría permitir el lujo de explayarse con un coito largo, pero no así en los machos jóvenes de la manada. 

Pero por otro lado, yo me planteo ¿Qué se considera eyaculación precoz y que no? ¿Hay un parámetro al que nos debamos remitir o esto depende del grado de satisfacción de la hembra? (Que puede ser una forma). Según opinión de Felicidad Rodríguez desde luego sería un grave error que la eyaculación se produzca antes de la penetración. En este caso estaríamos ya ante un problema realmente grave (pero tranquilos, los individuos que son incapaces de eyacular dentro de una hembra, difícilmente transmiten sus genes a la siguiente generación. Al menos en la naturaleza. No entraremos hoy en fecundación in vitro). Pero según Felicidad, durante el orgasmo femenino se produce una contracción involuntaria de las paredes de la vagina que sirven para ayudar a que los espermatozoides asciendan a través del útero y hasta la parte superior, en búsqueda del óvulo. Por tanto, una eyaculación previa al orgasmo femenino también tendría serias desventajas en la fecundación (o al menos una tasa de fertilización menor). Pero como bien indica después "Si la especie humana dependiera del orgasmo femenino durante el coito, la humanidad estaría seriamente amenazada". Esta teoría de la succión uterina no es nueva. 


A principios del siglo XX, un buen número de ginecólogos pensaban que cuando una mujer tenía un orgasmo, las contracciones servían para succionar el semen hacia el cuello del útero para mandarlo rápidamente al óvulo y por tanto, aumentar así la probabilidad de concebir. A esta teoría se la llamó teoría de "Upsuck" o "Pro-succión". Ya en la época de hipócrates, los médicos pensaban que el orgasmo femenino no solo era rescomendable sino totalmente imprescindible para que la mujer concibiese y por tanto se les aconsejaba a los hombres que se esmerasen en conseguir el clímax de sus compañeras (Lo sé, algunas queréis volver a tiempo de hipócrates)

El ginecólogo y la trabajadora social Masters y Johnson eran escépticos respecto a la teoría del Upsuck, vamos, que no se lo trabajaban, y decidieron llegar al fondo del asunto. Llevaron a 5 mujeres a su laboratorio y las equiparon con cápsulas cervicales que contenían semen artificial y cuya receta, entre otras cosas, tenía una sustancia radio opaca de forma que por rayos X se podría seguir el recorrido del semen artificial a través de la vagina en cuestión. 

En el estudio, digamos que la mujer se sentaba en el dispositivo de rayos X, encima de su cápsula cervical con semen artificial y se empezaba a masturbar desinhibidamente mientras el Sr. Masters y la Sra. Johnson tomaban notas y observaban atentamente. Al parecer no encontraron evidencias del tal succión en ninguno de los casos (supongo que necesitarían muestras poblacionales más grandes)

Por tanto, la cuestión sigue ahí. ¿Que es eyacular demasiado pronto? Está claro que si te pasa antes de introducir el pene en la vagina, eso es demasiado pronto. Pero a partir de ahí habrá quien diga que 5 min, 30 min... y alguna con ganas de jarana que al menos hora y media antes de acabar. 

Kinsey fue mucho más práctico y se puso a cuantificar las veces que se introducía el pene en la vagina antes de la eyaculación, con independencia de que la mujer alcanzase o no el orgasmo (No tengo los datos a mano). 

Algunos estudios aseguran que de media, una mujer puede tener un orgasmo a los 6 minutos de iniciad el acto sexual, si previamente ha sido predispuesta y estimulada durante al menos 20 o 30 min. El hombre sin embargo puede llegar al orgasmo de media a los 4 minutos de comenzado el acto sexual incluso sin haber precedido una estimulación. 

La mayoría de psicólogos defienden que la eyaculación precoz clásica, es el hábito en el hombre de eyacular durante el juego erótico o inmediatamente después de la introducción del pene; Esto y exclusivamente esto, es lo anormal. A partir de ahí seria cuestión de ensayar mas o menos con tu pareja habitual. 


¿Y porqué es un problema que el hombre eyacule antes de tiempo? Pues está claro, porque todos sabemos que después de tirar el cohete hay unos segundos de euforia que preceden a la relajación muscular más absoluta (e incluso a veces se invita a la ensoñación) y claro, la mujer queda esperando ver mas fuegos artificiales. 

Rocio  R. Gavira ya escribió sobre este tema y es mas tajante que yo. "Se trata de un trastorno sexual provocado, entre otras razones, por la presión anticipada de "cumplir" con la otra persona en la cama, una ansiedad reforzada por la mala educación del porno". Esta claro que hay ciertos desórdenes que deben de tratarse y sobretodo, hablarse con la pareja. Como bien dice Rocío, si tienes una pareja con la que te acuestas, quien mejor para hablar de estos problemas. 

Está claro que la concepción del sexo que se ha tenido en época anteriores dista mucho de la que se tiene hoy en día. Pero Incluso hoy existe una presión muy acentuada sobre la sexualidad (tanto en hombres como en mujeres) impuesta por una sociedad amante de las etiquetas y las clasificaciones. En siguientes entradas trataremos este tema. 

A partir de este punto son todo teorías y etiquetas que cada cual pone desde su punto de vista y formación. Es como el chiste del coche que se rompe con 3 personas dentro (Un mecánico, un electricista y un informático). El mecánico se apresura a señalar que se trata de un problema en la junta de culata y que eso ha llevado a forzar el motor y blablabla. El electricista le dice que se equivoca y que se trata de un problema eléctrico en el que ha habido un cortocircuito que ha parado el motor. El informático se quita el cinturón e invita a los 2 compañeros a salir y volver a entrar en el coche para ver si se soluciona el problema. En fin, que cada cual con lo suyo. 

Los Psicólogos nos dirán que detrás de un eyaculador precoz hay un problema emocional o afectivo (Lo siento María José Luzano, pero es así, a todo le sacáis un problema emocional o afectivo jaja). 

Un Psiquiatra te dirá que eso se puede solucionar con fármacos. 

Un biólogo, que se trata de un resto ancestral de nuestra etología primate (mi caso)

Un químifóbico te dirá que la culpa la tienen los productos químicos a los que estamos expuestos. 

Un ecologista te dirá que la culpa la tienen los transgénicos

Y los protransgénicos dirán que la culpa la tienen los ecologistas

La mayoría de los crédulos te dirán que es una confabulación de las grandes multinacionales para venderte remedios

Y un físico te dirá que eso no está demostrado... y listo. 


En cualquier caso, no parece que este debate tenga una solución fácil y por tanto todo lo que he puesto aquí no es mas que una invitación al debate y la reflexión que espero que les haya gustado.