26 enero, 2014

¿Conoces bien tus medicamentos?

Vamos con otro de los artículos que publiqué el pasado año en la recién clausurada revista KEaL. En esta ocasión se trata de un artículo sobre medicamentos genéricos. Espero que os guste, por si no lo leísteis la primera vez. 



¿Alguno de ustedes conoce los principios activos Rosuvastatina y Atorvastatina?, Bueno quizá me he ido a los más difíciles, ¿Conocéis entonces el principio activo Ibuprofeno o el Ácido Acetil Salicílico? Esos si son mas conocidos ¿Cierto?

¿Y creéis que son lo mismo que Crestor®, Prevecor®, Dalsy® o Aspirina®? ¿El Dalsy es lo mismo que el Neobrufen®? Efectivamente nos referimos a las marcas de medicamentos y sus equivalentes genéricos. Comencemos con las definiciones para tener las ideas claras.

Ácido Acetil Salicílico
Un medicamento genérico, según se describe en el Real Decreto 1345/2007, artículo 2.35 es “el medicamento que tenga la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos y la misma forma farmacéutica, y cuya bioequivalencia con el medicamento de referencia haya sido demostrada por estudios adecuados de biodisponibilidad”. Esto traducido al lenguaje común significa que un medicamento genérico debe tener la misma composición de principio activo y la misma calidad, el mismo aspecto (pastilla, jarabe, cápsula) y se debe haber demostrado que ejerce el mismo efecto, en el mismo tiempo y en la misma forma que el medicamento de marca. Y no solo eso, sino que además deben haber transcurrido 10 años desde que se comenzó a utilizar el medicamento de referencia (el de marca), demostrando ampliamente que es útil, sin efectos secundarios, etc. Además no puede llevar ningún nombre comercial más que el nombre del principio activo (En el caso de España, acompañado de las siglas EFG “Equivalente Farmacéutico Genérico”).

El medicamento de marca o de referencia es por tanto aquel que se ha sintetizado en un laboratorio de una casa comercial X, que se ha encargado inicialmente de la investigación de ese medicamento, los estudios de eficacia, eficiencia, biodisponibilidad, etc. Precisamente por haber realizado toda la investigación y su síntesis (o descubrimiento), la marca comercial lleva asociada una patente que impide que cualquiera otra empresa farmacéutica pueda sintetizar y comercializar ese medicamento durante aproximadamente 20 años. Esto incluye el periodo desde que se comienza con su investigación hasta que se comercializa con lo que, a efectos prácticos, son unos 10 años de comercialización bajo patente. Durante este tiempo, el medicamento se vende con un nombre comercial además del nombre del principio activo.

Pasado ese tiempo de patente otra empresa puede producir y vender el principio activo (ahora sin el nombre comercial) sin tener que pagar derechos de patente y sin tener que hacer todos los estudios previos porque ya se han realizado y el principio activo se lleva utilizando más de 20 años. A este nuevo producto que sale al mercado y que tiene las características que indicaba arriba se le denomina medicamento genérico. Por tanto Neobrufen® y Darsy® son los medicamentos de marca o de referencia e Ibuprofeno es el principio activo.



Si os dais cuenta, he utilizado de forma diferente los términos “principio activo” y “medicamento” y es que son diferentes.
El principio activo o fármaco (del griego φάρμακον) es cualquier sustancia que produce efectos medibles o sensibles a los organismos vivos y que se absorbe, puede transformarse, almacenarse o eliminarse. Esta definición se acota a aquellas sustancias de interés clínico que se usan para la prevención, diagnóstico, tratamiento, mitigación o cura de enfermedades. Se utiliza la palabra tóxico para las sustancias no destinadas a uso clínico pero que igualmente pueden ser absorbidas etc. Y droga para aquellas sustancias de uso social que se ocupan para modificar estados de ánimo.

El medicamento es el estado final bajo el cual se presenta un fármaco para su uso práctico con máximo beneficio y mínimo efecto secundario. Un medicamento es por tanto la suma de una forma farmacéutica (principio activo con los excipientes) mas el acondicionamiento (envasado, etiquetado, estuchado, prospecto). 

La polémica de los Genéricos

En Julio de 2006, la Jefatura de Estado publicó la ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios por la que se regula entre otras cosas las normas de comercialización de genéricos, prescripción, etc.

En esa ley se obliga a los médicos a prescribir por principio activo y no por marca de medicamento y a las farmacias a dispensar el medicamento más barato de aquellos que contengan el principio activo, dosis y forma indicada en la receta. De esa forma se pretendía ahorrar unos cuantos de millones de euros puesto que en principio los medicamentos genéricos son mucho más baratos al no estar bajo patente y no haber tenido que invertir en toda la investigación anterior. Por tanto cuando un médico prescribe “Rosuvastatina 20 mg comprimidos”, en la farmacia deben de darte el medicamento mas barato con ese principio activo y forma. En este caso, como el medicamento aún esta bajo patente te darán “Crestor®”. Si por otro lado se te receta “Ibuprofeno 600mg comprimido”, en la farmacia te darán la forma genérica de “Ibuprofeno cinfa® (o Kern Pharma® o cualquier otro) 600 mg comprimidos EFG”.

En cuanto salió la ley, los titulares de algunos medios de comunicación confundieron de tal forma a la gente que se generó un gran debate entorno a los genéricos. Titulares como “El ministerio obligará a los médicos a recetar genéricos…” junto con la falta de información hicieron que enseguida saltaran las alarmas. Hagamos algunas aclaraciones pertinentes.

Crítica: El medicamento puede tener un margen de contenido en principio activo de ±20% del medicamento y no es lo mismo 8 que 10 mg. FALSO- La ley establece que “para que sean bioequivalentes, se establece que los intervalos de confianza del 90% de los cocientes de las medidas del área bajo la curva y Cmáx (concentración Máxima) del original y el genérico deben estar dentro de los límite prefijados del 80-120% (0.8 y 1.25 en forma logarítmica)”. Si leemos un poco sobre mínimas nociones de Farmacología y Estadística, este galimatías significa que hay hasta un ±20% de variación de un parámetro estadístico empleado para comparar ambos fármacos. En ningún caso pone que haya un 20% menos de principio activo ni que ello afecte a la biodisponibilidad o la bioequivalencia. Es más, si la misma casa comercial saca una forma de medicamento diferente a la habitual (de pastilla a jarabe o sobres) lo más seguro es que la cantidad neta de fármaco varíe sin que por ello varíen los efectos sobre el paciente. La cantidad de medicamento que llega y es efectivo es la misma.

Crítica: No se suelen recetar sedantes o hipnóticos de marca genérica porque los efectos son diferentes y al tratarse de enfermedades del sistema nervioso, pequeñas variaciones en la dosis podrían provocar graves percances. FALSO- Existen medicamentos genéricos de esos grupos. Otra cosa es que algunos países por la razón que sea hayan establecido limitaciones en casos muy concretos. Cuando se evita un genérico es porque el paciente pueda ser intolerante a alguno de los excipientes, como la lactosa, que no esté presente en la marca comercial. En todo caso la razón no es que sea o no genérico dado que se dan casos contrarios en que la marca tiene excipientes a los que el paciente el alérgico o intolerante.

Crítica: La forma, color y empaquetado de los genéricos es muy variable y eso lleva a errores que pueden ser fatales. Contrargumento- En esta ocasión no digo falso porque en realidad puede pasar, pero creo que es mucho menos lioso si reconocemos el principio activo y no la marca comercial (independientemente del color de las pastillas o de la forma del paquete). La forma ideal de que un paciente conozca el medicamento es la forma activa. Se han dado casos en que un paciente ha utilizado una marca comercial de paracetamol para el dolor de cabeza y a la vez tomase otra marca comercial del mismo paracetamol porque tiene fiebre (muy común para resfriados).

Crítica: La calidad va con el precio. Si un genérico es mas barato, por algo será. FALSO, MUY FALSO- En el precio de venta influyen varios aspectos como el coste de los productos, coste de cartonaje, pago de patente, coste de comercialización, impuestos estatales, margen de beneficios de la industria farmacéutica, margen de beneficios de la farmacia dispensadora, actividades de promoción, etc. En muchos casos el precio real del principio activo no llega ni al 5% del coste del medicamento. Como bien se puede suponer, una vez expirado el plazo de patente y sin tener que invertir en promoción ni investigación (porque ya se hizo, repito, no porque sean menos seguros y no quieran hacerla) hace que el precio pueda ser mas barato.

¿En qué medicamentos se invierte?

El desarrollo de un nuevo fármaco conlleva un proceso largo de investigación, requiere de una fuerte inversión y de un panorama de desarrollo estable. Solo 1 de cada 10.000 compuestos investigados se llegará a convertir en un fármaco comercial y llevar a ese compuesto desde la fase de investigación hasta su comercialización requiere entre 10 y 12 años y alrededor de 800 millones de euros (de los que una gran parte son gastados en la fase de ensayo clínico pero sobretodo se dedica mucho dinero a estudios de mercado, análisis de competidores, distribución, promoción, etc.). Sin embargo, no se dedican los mismos esfuerzos al desarrollo de medicamentos para todas las enfermedades.

Aquellas personas que padecen enfermedades consideradas raras (En Europa esto es que la padecen menos de 1 de cada 2.000 habitantes) son bastante desafortunadas a este respecto. Precisamente por ser una enfermedad de baja incidencia en la población, no se dedica apenas dinero a su investigación y por ende al desarrollo de medicamentos específicos. Existen alrededor de 7.000 enfermedades raras y entre todas afectan al 7% de la población mundial según la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Datos aportados por MSF (Médicos Sin Fronteras) indican que solo el 3.8% de los nuevos medicamentos aprobados, excluyendo vacunas, se destina a enfermedades tropicales, tuberculosis y otras infecciones desatendidas que, en su conjunto, representan el 10% de la carga mundial de morbilidad. El principal problema es que el sistema actual de  I+D médica es deficiente porque está impulsado por intereses comerciales y dirigido hacia áreas que son mas rentables, dejando fuera las necesidades médicas mas fundamentales.

En los países ricos la cosa no mejora demasiado. La inversión en medicamentos contra la impotencia masculina o para conseguir una belleza superior sigue siendo porcentualmente superior a la incidencia de estos “problemas”. Enfermedades “estrella” como el  SIDA o el Cáncer cuentan con miles de medicamentos más o menos efectivos para diversos aspectos de la enfermedad mientras que otras enfermedades que “no están de moda” sufren una escasez acuciante de nuevos y mejores medicamentos.

En cualquier caso recordemos que con genéricos o sin ellos, tanto si vivimos en un país como en otro (con copago o sin el), la mejor cura sigue siendo la prevención. Hacer deporte o cualquier actividad física, una alimentación equilibrada, evitar el estrés, no consumir drogas o alcohol y vivir un poco mas feliz cada día tomándonos las cosas con mejor humor… todo ello contribuye a evitar que aparezcan las enfermedades. Si a pesar de todo la enfermedad nos sobreviene… mejor pasarla acompañado de familiares o del amor de tu vida.

¿Qué pasa con los medicamentos caducados? ¿Qué significa que un medicamento caduque?

La fecha de caducidad de un medicamento se basa en la estabilidad del fármaco en el envase o recipiente original, no abierto ni manipulado. La fecha no implica que el fármaco sea inestable más allá de la fecha de caducidad del envase sino más bien que, basado en estudios previos y extrapolaciones de estudios de degradación, el medicamento en su envase original será estable en un 90% hasta la fecha indicada. Aunque hay medicamentos que aguantan más de 5 años en perfecto estado (y hasta 15 años), generalmente no se suelen poner caducidades mayores a 2-3 años desde la fecha de fabricación. Esto no significa que un medicamento caducado haya perdido toda su actividad sino que la compañía no puede asegurar el efecto tanto clínico como tóxico, una vez se pase de esa fecha. Una vez abierto el envase o re-envasado, la fecha de caducidad pierde su significado (al menos desde el punto de vista legal).

Por otro lado y según la OMS, todos los medicamentos tienen una fecha de caducidad de 5 años y tan solo es obligatorio indicar la fecha de caducidad si esta es inferior a dicho periodo (Salvo productos termolábiles)

 En todo caso, debemos tener especial cuidado por las condiciones de humedad y para que los envases originales no sufran deterioro. Independientemente de la fecha de caducidad, si observamos que un medicamento cambia de color o de forma, tiene un precipitado o es turbio (en el caso de formulaciones líquidas), debemos evitar su utilización y llevarlos a un punto de reciclado.

Sólo se han dado unos pocos casos de toxicidad renal por el uso de tetraciclinas degradadas en 1963. A partir de entonces, se reformularon las Especialidades Farmacéuticas conteniendo tetraciclinas con excipientes diferentes para reducir al máximo el riesgo de degradación. 

 Independientemente del tema de su caducidad, cuando un medicamento no se utilice o hayamos acabado el tratamiento, debemos reciclar los medicamentos. Efectivamente, un medicamento no se puede tirar a la basura normal. Tened en cuenta que son productos químicos muy variables que en contacto con el agua y el resto de basuras pueden dar lugar a productos muy tóxicos y contaminantes. Es España existe, desde 2001, una iniciativa para la recogida y reciclado de medicamentos (SIGRE) que nace sin ánimo de lucro desde la Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica (Farmaindustria), El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y la Federación Nacional de Asociaciones de Mayoristas Distribuidores de Especialidades Farmacéuticas (FEDIFAR). Podéis encontrar un punto sigue en todas las farmacias y evitar así que los productos lleguen a contaminar el medio ambiente.


·          Pearce GA, McLachlan AS, Ramzan I “Bioequivalence: how, why, and what does it really mean?”, J Pharm Pract Res,  2004; 34: 195-200
·          Debesa, F, Fernández, R. y Pérez, J. (2004) La caducidad de los medicamentos: justificación de una duda, Rev Cubana Farm, 38. Disponible en red: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75152004000300010&script=sci_arttext&tlng=es
·          OMS: Organización Mundial de la Salud. Disponible en red: www.who.org
·          http://www.aeseg.es/es/  Página oficial de la Patronal de los medicamentos genéricos en España. La misma ofrece una página web de recursos accesibles para saber más http://www.engenerico.com/

·          http://www.sigre.es/

24 enero, 2014

Esto no es una "Entrada" de Ciencia


Hoy me gustaría presentarles la adaptación de mi charla "Esto no es una charla de Ciencia" a una entrada de blog. Se trata de la charla que di en el evento "Desgranando Ciencia" de los pasados 14 y 15 de Diciembre. No la di porque yo sea muy bueno y me invitaran a darla, sino porque he sido uno de los organizadores y por tanto no me podían decir que no (en realidad no quería dar ninguna, pero mis compañeros, conscientes de lo mucho que me gusta la labor divulgativa, me convencieron para hacerla). 

Estas charlas fueron grabadas en vídeo pero, desgraciadamente, las correspondientes al domingo 15 se grabaron sin audio (un desgraciado accidente que ya no nos pasará otra vez). 

Obviamente aquí os puedo contar muchas mas cosas de las que conté allí porque podéis dejar de leer en cualquier momento y retomarlo luego, o cerrar cuando os plazca si os aburre, en fin, lo que os de la gana. 


Al empezar toda charla, conferencia, ponencia o diatriba por el estilo se suele hacer una presentación del ponente. Jorge Frías me presentó muy amablemente pero yo decidí volver a presentarme de nuevo... me parecía importante matizar algunas cosas. 






Comenzamos...

Efectivamente, esto no es una charla de ciencia, aunque inevitablemente voy a tocar algún tema científico porque hoy en día es inevitable. Como bien dijo Carl Sagan "Vivimos en una sociedad altamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el fracaso". Así es y tenemos ejemplos muy cercanos. Por eso hoy se hará inevitable hablar de ciencia, divulgación, medicina, etc. Pero antes de todo eso, quiero presentarme. 

Mi nombre es Óscar Huertas, y nací en un pueblo pequeño de la comarca de Guadix (a norte de Granada). De muy pequeño estudié en un colegio público de corte religioso llevado de forma magistral por las Teresianas. A pesar de ser un colegio de corte religioso, nunca vi un crucifijo en las paredes, jamás nos obligaron a rezar ni a ir a misa (salvo que quisieras). Pero si nos inculcaron unos buenos valores de amistad, comportamiento, integración. Los libros pasaban de unos niños a otros de modo que solo había que comprar libros un año de cada 4 o 5 (con suerte, solo una vez en los 6 años de la primaria). 
Un poco después seguí en un colegio público unitario (para quien no sepa lo que es eso, se trata de colegios donde un mismo maestro se hace cargo de los niños de todas las edades en un mismo aula). Efectivamente, estábamos niños desde preescolar hasta 6 de primaria en el mismo aula. Nuestra maestra se las apañaba para darnos tareas a todos y para aprovechar el curso sin pelearnos demasiado. 

Hice la ESO y el Bachiller en sendos institutos públicos, ambos con muchas deficiencias y sin apenas instalaciones (solo por mencionar algo, en 2º de la ESO hicimos varios días de huelga por el frío que hacía en las aulas. Aulas que teníamos que calentar con estufas de combustión de butano). 

Gracias a las becas y al sistema público de enseñanza llegué a la universidad de Granada para comenzar mis estudios de Biología y más tarde Bioquímica. Año tras año, beca tras beca (y trabajando en bares o en lo que se presentaba) me pude mantener en la universidad. Mis padres me daban todo lo que podían... pero el trabajo a veces llegaba y otras veces no. 

El esfuerzo ha sido mi consigna y la continuidad mi norma para llegar a acabar la carrera. Mis padres me inculcaron esa máxima. Tras un periodo de 6 meses de prácticas en empresa (financiadas por la Junta de Andalucía) solicité una beca FPI (Formación de Personal Investigador) y gracias a esa beca he podido realizar un máster en Biotecnología Agroforestal en la Universidad Politécnica de Madrid y ahora desarrollo mi tesis doctoral en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en la Estación Experimental del Zaidín (Granada). En mi trabajo diario trabajo básicamente con Genética molecular y Microbiología. Se trata de un centro público, financiado con proyectos Europeos y del estado públicos y por tanto, pagado por todos ustedes... Gracias, por cierto. 

Y ahora si, comienzo la historia que quería contarles. 

Se trata de una historia que puede ser real o ficticia, eso se lo dejo a su parecer. Pero una historia que al fin y al cabo puede llegar a ser tremendamente realista. Esta historia se desarrolla en un marco incomparable (Granada, como no). Siempre he pensado que para contar una historia, la mente del que la cuenta debe situarse en un sitio cómodo para él. De modo que no se me ocurre mejor sitio que este. 

Imagen Cedida por Eloy Medina. Fotógrafo y Amigo. 
Febrero de 1967: 

Pepi, 0 años. Foto no real (cogida de la red)
Nos situamos a principios del año 1967. En el seno de una familia humilde nace la tercera de tres hijas. La llamaron Josefa, como a su madre. Por desgracia para esa familia, lo niños, hasta el momento dos, nacían muertos... nunca sabremos el porqué.

Esta niña, flaca y escuálida, ha nacido en el seno de una familia trabajadora que luchará para que nada le falte a la pequeña Pepi a partir de ese momento. A base de mucho trabajo en el campo, emigraciones a la vendimia y mucho esfuerzo personal, la familia va saliendo adelante. 

¿Les suena esta situación a algo? ¿Conocen a alguien hoy en día que haya tenido que emigrar, a quien le falte el trabajo o lo esté pasando mal? Si es así, esta es una historia totalmente actual. 

Para situarnos en la época, a España llegan los primeros bikinis y el alcalde de Benidorm, Pedro Zaragoza, hace lo imposible para que el turismo de categoría llegue a sus playas... normal. 
En el mundo, muere el Ché Guevara, la comunidad europea instaura el ahora tan normal IVA y tiene lugar la guerra de los 6 días entre Israel y sus vecinos: Jordania, Siria y Egipto (como si el problema ya se hubiera solucionado). 

Año 1972

El tiempo pasa y la pequeña Pepi cumple 5 años. Con esa edad, las niñas solían ir al colegio y la pequeña Pepi tenía muchas ganas (tan solo un año antes se intentaba colar sin mucho éxito en las clases, pero no le dejaban). 

El colegio se encontraba a pocos metros de la casa de la familia, cruzando una carretera comarcal muy transitada por vehículos que pasaban a más velocidad de la que debieran en una época en la que los controles de velocidad ni se hacían. Un mal día, la pequeña Pepi se soltó de la mano de su abuela y cruzó la carretera sola. Fue atropellada por un vehículo que se dio a la fuga. 

La niña sufrió un traumatismo craneoencefálico severo que la deja inconsciente. Es trasladada de urgencia al viejo hospital de Ruíz de Alda de Granada. Se trata de un hospital ajado y ruinoso que sería rehabilitado tan solo 5 años después, pero con todos los servicios de los que se disponían en la época. 

A pesar de todo, nadie se atreve a tocar a la niña. Es un caso perdido. Pero un valiente y por entonces muy joven Dr. José, se atreve a operar a la pequeña de 5 años que permanecía con pronóstico grave. Ante las únicas dos opciones, operar o dejarla morir, José cogió la difícil y la operó. 

El Dr. José, formado en la facultad de medicina de la Universidad de Granada, había seguido varios cursos de cirugía a cráneo abierto en la reputada universidad de Maryland y acababa de incorporarse al servicio de cirugía. La operación fue todo un éxito y la niña salvó la vida tras una larga operación en la que le implantarían unas placas metálicas para unir los huesos de su cráneo. Sin duda todo un logro. 

Pero ¿se imaginan lo que habría sucedido si ese Dr. José no llega a estudiar medicina porque la nota no le diese para entrar en la carrera? ¿Que habría pasado si ese médico no se hubiese podido especializar fuera o peor aún... si no llega a poder volver porque su sistema sanitario está tan maltratado que no hay hueco para él? ¿Y si ese hospital no tuviese las herramientas necesarias para realizar una operación a cráneo abierto? Imaginen, tan solo imaginen el resultado de esta historia. Aquí acabaría el texto... o quizá jamas se habría escrito. 

Año 1975


La muchacha de 8 años, sin secuelas aparentes, sigue su vida, sus estudios y sus aficiones. En este capítulo de su vida es vacunada de Polio. Se trata de una verdadera afortunada. 

Dr. Salk administrando su vacuna de virus inactivados
No se si lo saben, pero existen o han existido dos tipos de vacunas contra la polio. Una es la vacuna SALK, que es una vacuna inyectada en el músculo y cuya composición son virus inactivados. Fue desarrollada en 1955 y contempla 3 poliovirus diferentes o tres aislados distintos.  El virus tipo 1 o Mahóney, el de tipo 2 o MEF-1 y el de tipo 3 o Saukett. La inmunidad que ofrecía este tipo de vacunas es bastante limitada y de echo prácticamente no protegía de otros poliovirus salvajes que pudieran aparecer. De modo que el Dr. Sabín, en 1962, saca una segunda vacuna frente a la polio a base de virus atenuados. Se trata de una vacuna oral en la que se administran virus atenuados y mutados cultivados a bajas temperaturas y en tejidos animales no específicos, de modo que los virus acumulaban una serie de mutaciones que hacían que el virus no se desarrollase en la persona a la que se administraba.

 Esta vacuna tenía además la característica de producir lo que se denomina un efecto de vacunación de manada, porque con las heces se liberaban virus atenuados que podían "infectar" a otras personas e inmunizarlas también (las contaminaciones fecales son más comunes de lo que ustedes pueden llegar a pensar). 
El caso es que en diferentes países se fue aplicando una u otra vacuna y aquí en España hubo una primera vacunación masiva en 1963, pero se hizo con la vacuna SALK. Tan solo un año después, el Dr. Sabín visita nuestro país y horrorizado intenta que el gobierno de la época cambie de estrategia y comience a aplicar la vacuna de atenuados de forma masiva. Tengamos en cuenta que en 1988 aún morían en el mundo más de 350.000 personas al año por poliovirus. 

No es hasta 1975 cuando, en plena transición y bajo el poder del consejo de regencia, se lleva a cabo la 2ª fase de vacunación masiva. No se perfeccionaría hasta mediados de los 80, pero al menos llegaba a todas las zonas de paso de vehículos y principales vías de transporte, estrategia que le vino bien a la canija de nuestra historia porque precisamente por la carretera en la que le atropellaron años antes, vino su vacuna. Ella padeció algunos síntomas, pero no pasó la enfermedad y se recuperó sin mayores consecuencias. 

Imaginen ahora que no se hubiera puesto en práctica esa vacunación masiva o que ningún Dr.  Sabin se le ocurriese mejorar la fórmula de la vacuna. Imaginen que en lugar de en esa zona, la niña llega a vivir en un pueblo al que no llegan las carreteras y las vías de comunicación son deficientes. O imaginen por un momento algo peor... que sus padres se hubieran negado a vacunas a sus hijas. Imaginen, tan solo imaginen el resultado de esta historia. Aquí acabaría el texto... o quizá jamas se habría escrito.


Año 1985

Pasan los años y la niña (ya no tan niña) brillante en sus estudios, prosigue su vida. Como casi cualquier niña quinceañera se echa novio, y pasa el tiempo,  y como les pasaba a la mayoría de las quinceañeras con novios mayores que ellas, el novio se fue a la mili. Poco tiempo después de volver, la joven Pepi queda embarazada de su primer hijo. Al principio, un duro golpe que asimilar porque aún no había acabado sus estudios de Administrativo, pero deciden tenerlo y criarlo. Durante más de dos años tienen vivir en casa de los padres de ella mientras que acabase los estudios y pudiesen juntar un poco de dinero. Son unos años felices.
Con 25 años llega su segundo hijo y con mas o menos dificultades económicas van viviendo y criando a los dos pequeños. 

Una comarca deprimida, pocas expectativas de trabajo, pero valientes, montan una tienda en un pequeño pueblo donde se establecen. 8 años después, ahogados por las facturas, impuestos y por las varias grandes superficies a pocos Km, deben cerrar la tienda y ella se dedica a cocinar en un bar. Un contrato a media jornada que sin embargo supone una gran ayuda para mantener a su familia. 

A los 37 años, Pepi recibe un duro golpe. Una de las peores noticias que se puede dar a una mujer... tiene cáncer. Su hermana lo había superado 5 años antes y pasado por todo el proceso de quimio, radio, mamectomía y lenta recuperación. No todo estaba perdido. Se podía afrontar y se podía superar. 

Esta es ella en el año 2003


Valiente, decidida, sin miedos ni complejos. Nunca quiso peluca, se veía guapa con los pañuelos. 
Aquí con su esposo, Paco, dispuestos a dale la vuelta a la tortilla, a esperar las horas en las salas de espera y a superar lo insuperable. 


En 2004 el tratamiento seguía, pero con un poco de pelo en la azotea, las cosas se toman con mejor humor. En las imágenes con su sobrino y su hermana. 



El tiempo pasa, los tratamientos funcionan y a pesar de haber perdido un pecho, pasar por una operación de hernia discal y muchas horas de hospital, la sonrisa es su sello más característico. Abajo, en su finca de producción agrícola de melocotón. No pocas bromas se hacían con esos frutos y los pechos perdidos. 


En el año 2010 fue el 25 aniversario de Pepi y Paco.  Su familia les regaló un ramo tremendo de rosas y un crucero por el mediterráneo. En la imagen de abajo, ni Merril Street tendría tanto glamour para subir una escalera. 





Fiestas populares en 2011. Que el ritmo no pare nunca, la vida hay que vivirla y disfrutarla de la mejor forma posible. 




2011 fue un año de bodas y celebraciones en la familia. Su mejor cara siempre estaba en las fotos. Esta última es de la navidad de 2012 y sale con su hermana mayor. 

Desgraciadamente no todas las historias acaban bien, al menos en la vida real. Tras casi 8 años de lucha contra el cáncer y tras varias operaciones y mucha medicación... le encontraron metástasis en varios órganos. Los huesos eran los más afectados llegando a provocar dolores continuos que difícilmente se podían controlar. Entre tratamientos y pastillas, masajes y sillones pasaba el día desesperada por el dolor de la enfermedad y los tratamientos. 
Varias sesiones de Fisioterapia le ayudaron con el dolor, pero parecía que todo era insuficiente. 



En un momento determinado, su cadera se rompió y tuvo que ser intervenida de urgencias para colocar una prótesis. En la imagen pueden ver su última foto, acompañada de sus hermanas como siempre. 

Pepi murió el 31 de Julio del año 2013 en el hospital de alta resolución de  Guadix acompañada de gran parte de su familia. Insuficiencia respiratoria y encharcamiento de pulmones. 


En su camino y tras casi 10 años de lucha dejó su ejemplo de entereza, fortaleza y dignidad. Acompañó y animo a todas las personas que se cruzaron en su camino y fue un ejemplo a seguir por todos. Sus compañeras de quimioterapia la recuerdan como una de las mas dignas luchadoras. 

No debemos olvidar que no todas las historias acaban con un final feliz, pero todo fin de una historia es el comienzo de otras muchas. Debemos poner en valor a la ciencia y la tecnología y sus avances, debemos dar la importancia que tiene a cada cosa. La ciencia debe ser reclamada por toda la sociedad y exigida por la población porque quizá para algunos nacimos demasiado pronto pero para otros aún hay tiempo. 

No podemos defender lo que no amamos y no podemos amar lo que no conocemos y por tanto debemos conocer nuestro entorno, nuestra ciencia y nuestra tecnología para poder amarla y defenderla. Creo que ese es el objetivo principal de iniciativas como Desgranando Ciencia. 

Saber y conocer nos permite ser libres, libres para elegir, libres para opinar y libres para decidir. Saber y conocer nos hace fuertes e impide que caigamos en las trampas. 

Os dejo un vídeo de la Mimi Foundation que seguro que os hace reír y llorar. Luchemos cada día para conseguir ese segundo en el que...


19 enero, 2014

Las Bolsas Degradables ¿Qué tienen de Bio?


Como muchos de vosotros sabréis, el año pasado colaboré como redactor en la revista KEaL Magazine en la sección titulada "Con moléculas y a lo loco". Hace unos meses que dejé mi actividad en esa revista por motivos personales y profesionales. Y ahora hace poco por desgracia su directora ha anunciado el cierre de la revista (situación que lamento profundamente porque realmente creo que el proyecto merecía seguir vigente). 


El caso es que durante unos meses publiqué unos cuantos artículos que, si bien no son una maravilla, si que es cierto que mi amigo Jose Gómez les dio un aire profesional. Ahora quiero compartirlos con ustedes poco a poco y hoy comenzamos con aquel que salió en el primer número de Keal. 


Las bolsas degradables ¿Qué tienen de Bio?

Como todo el mundo bien sabe, los recursos combustibles fósiles como el petróleo y el carbón son recursos limitados (porque tardan millones de años en formarse) y un bien escaso por la sobreexplotación que de ellos se ha hecho. La escasez de este tipo de recursos ha hecho que su precio suba cada día y la dependencia de ellos provoca que los mercados bailen al son del precio del petróleo.

Aunque desde tiempos remotos se han venido utilizando polímeros de origen natural (caucho, lino, cáñamo, algodón, lana y seda principalmente), no fue hasta principios del siglo XX cuando se produjeron los primeros polímeros semisintéticos por modificación química de la celulosa. Posteriormente el desarrollo de los plásticos sintéticos tuvo su impulso e implantación desde el comienzo de la II Guerra Mundial (1939-1945), con el descubrimiento del nylon, un material totalmente sintético.

Una de las cosas que más utilizamos y que suelen estar fabricadas en base a termoplásticos procedentes del craqueo del petróleo son las bolsas de plástico. De media cada español utiliza unas 300 bolsas por persona y año y casi el 20% se utilizan en estas fechas que acaban de terminar. Las navidades y las rebajas posteriores son la época de mayor consumo y eso conlleva mayor consumo también de bolsas.


Los termoplásticos son 100% reciclables de una forma además relativamente económica debido a que tienen una baja temperatura de fusión. Sin embargo solo se viene reciclando el 30% de la producción total: Se necesita limpiar el plástico de los restos de alimentos y tintas y clasificarlos en los 7 principales tipos de termoplásticos (PET, PEAD, PVC, PEBD, PP, PS y otros). Sería absolutamente ideal no tener que reciclarlos sino que fuesen biodegradables 100% por los costes que supone el reciclado, y eso es lo que se busca con los plásticos biodegradables de origen vegetal.

Consumo mundial de Plásticos

En los últimos años, la investigación sobre polímeros biodegradables termoplásticos de origen vegetal ha sido un campo muy activo. Como resultado de estos estudios han surgido multitud de variantes y alternativas que intentan respetar el medio ambiente y que pueden constituir una vía factible para reemplazar a los plásticos de uso habitual. Uno de los ejemplos que mejor se conoce es el almidón de origen vegetal (sobre todo procedente de patata, yuca y otros tubérculos). Conseguir termoplásticos a partir de estos materiales disminuiría el problema de la acumulación de desechos plásticos y la dependencia de recursos como el petróleo.
Amilosa

El almidón es un polisacárido de reserva de origen vegetal constituido por amilosa y amilopectina (Carbohidratos). La amilopectina se diferencia de la amilosa en que contiene ramificaciones que le dan forma de árbol. La amilopectina representa alrededor del 75% en los almidones comunes. Sin embargo la parte interesante del almidón es la amilosa (30%), ya que se trata de un polisacárido que no presenta entrecruzamientos y por tanto es más fácil de procesar obteniéndose características físicoquímicas que pueden asemejarse a un plástico común. 


Amilopectina

De una patata entera, el 75% es agua y tan solo el 20% es almidón (el restante porcentaje es de grasas, proteínas, minerales y otros azúcares). De estos porcentajes se extrae que tan solo se aprovecha el 6% de una patata al completo para la fabricación de bolsas. A ese problema de rendimiento debemos añadir el hecho de que un plástico a base de almidón presenta características físicas y químicas poco deseables (es muy higroscópico, es decir, absorbe agua y presenta poca resistencia en presencia de humedad, tiene elevada viscosidad y el procesado se hace costoso además de un ser material esencialmente frágil)


Para paliar estos problemas este material es tratado de forma biológica, química y físicamente con diversos métodos: Fermentación y posterior polimerización para transformarlo en ácido poliláctico (PLA); esterificación de los grupos hidroxilo para protegerlo del agua; eliminación de los entrecruzamientos de la amilopectina residual (responsable de la semicristalinidad y por tanto de su fragilidad) por medio de gelatinización, retrodegradación o desestructuración; y adición de plastificantes (reactivos que hacen que el almidón pueda moldearse sin quebrar). Estos plastificantes son de origen animal o vegetal y se extraen de la transesterificación de los lípidos para seguir con la línea de un producto biodegradable y ecológico.

Pensaréis que todo este proceso es costoso y de hecho lo es. El coste de producción de una bolsa de fécula de patata (también llamada bioplástico) es diez veces superior al de una bolsa de plástico común como el polietileno. Pero no debemos escatimar en gasto si de lo que se trata es de salvar el planeta y ser más ecológicos. Pero… ¿Son más ecológicas estas bolsas?

Debemos entender por ecológico aquello que tiene un menor impacto medioambiental. Y efectivamente estas bolsas una vez producidas se biodegradan con facilidad en unos pocos días a la intemperie. Pero no podemos juzgar todo el proceso por la etapa final. Para producir estos bioplásticos se requiere de cultivo intensivo y extenso para que la rentabilidad de la producción sea aceptable. Esto recuerda peligrosamente al problema que supone otro “bioproducto” estrella: los biocombustibles, causantes de la brutal deforestación de Borneo.

Una alternativa podría ser la producción de patatas transgénicas con hiperproducción del componente de interés, la amilosa (No se trataría por tanto de un producto de consumo alimenticio sino de una materia prima para producir termoplásticos). Este tipo de modificaciones en las plantas han demostrado ser seguras durante 50 años teniendo en consideración las medidas oportunas de legislación y bioseguridad y podría dar respuesta a la necesidad de rentabilidad del proceso, ocupación de menos espacio para una mayor producción, etc. Sin embargo otros productos de este tipo puestos en marcha hace años producen  la desaprobación del producto por parte de grupos ecologistas y la población en general (Si bien en EEUU y otros países como la India, Argentina y Brasil se utilizan sin mayores problemas para la población y grandes beneficios para los agricultores). Fue el caso de la patata amflora. En este caso se trata de una patata rica en amilopectina apta para la fabricación de papel entre otros componentes y no comestible.  

Sin duda necesitamos alternativas a los plásticos procedentes de recursos fósiles. Pero parece que de momento la mejor alternativa no son las bolsas de amilosa. Lo mejor sería la combinación de reciclado eficiente de las bolsas ya existentes mientras se mejora la producción de termoplásticos de origen vegetal y se abaratan los costes. Yo de momento sigo con mi carrito de la compra de tela… dura muchos años y me parece la forma más ecológica de hacer la compra por ahora.

Referencias:

  • W. Michaeli, P. H. Greif, H. Kaufmann y F.J. Vossebürger. Introducción a la tecnología de los plásticos. Hanser Editorial. 2000.
  • G. Ruiz Avilés. Obtención y caracterización de un polímero biodegradable a partir del almidón de yuca. Ingeniería y Ciencia, ISSN 1794-9165. Vol. 2, no. 4, pag. 5-28, 2006.
  • O. I. Peñaranda Contraras, J. E. Perilla Perilla y N. A. Algecira Enciso. Revisión de la modificación química del almidón con ácidos orgánicos. Revista ingeniería einvestigación. Vol. 28, no 3, 2008.
  • http://www.textoscientificos.com/polimeros/almidon
  • http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0960982210003659#