24 diciembre, 2013

Desgranando "My Way"



Pasado el huracán Desgranando Ciencia y ahora que llegan unas fechas un poco más tranquilas (De trabajo, porque son las fechas más estresantes del año en cuanto a vida social y celebraciones) me puedo sentar un rato y como hizo Frank Sinatra (Fran Sin-nata traducido al Castellano) echar la vista atrás para contar que ha sido Desgranando Ciencia para mí, y lo haré a mi manera, como no puede ser de otra forma.

No os voy a contar el programa completo, porque eso lo tenéis en la web que os he ido enlazando miles de veces en los últimos meses. Ni siquiera os voy a dar datos de asistencia, ponentes, voluntarios y un largo etcétera. Todas esas cosas ya las vamos poniendo por otras vías. Las charlas las tendréis muy pronto colgadas en nuestra web del evento. Yo más bien quiero contaros que ha sido para mí este evento.

Desgranando ciencia empezó de la forma más peregrina. Por el mes de Junio empezamos a quedar por las redes sociales un puñado de bloguers, estudiantes, investigadores y fauna por el estilo. Queríamos conocernos, teníamos intereses comunes y vivíamos cerca... pues vamos a quedar. Y alguien pensará que como estamos en Granada, pues quedamos de tapas.... PUES NI DE COÑA. Quedamos para un café de lo más formal en la cafetería Darwin del Parque de las Ciencias. Será por eso que cualquier cosa que se dijo en ese café, la gente se la tomó en serio. Teníamos que ir de cañas... ya lo sabía yo.

Por eso, cuando dije que quería proponer algo, todo el mundo estuvo atento. Mi querida Amara ya lo sabía. Algo le había dicho ya. Con razón no se fía de mí y tiembla cuando le digo que le quiero comentar algo.

Mi primera idea era hacer un día de charlas entre nosotros en plan coloquial. Algo chulo y entretenido que nos diera la excusa para invitar a gente de fuera y conocer a todo el mundo blogosferil que suelo leer por ahí. Granada es un crisol de culturas que debe ser fuente de inspiración.

Más tarde decidimos montarlo desde Hablando de Ciencia. Al fin y al cabo muchos de nosotros pertenecíamos a la plataforma de divulgación. Además, teníamos un documental muy chulo por estrenar que se llamaría "Granada: Mil años de Ciencia". Que mejor forma de acompañar a nuestro documental y su estreno que con unas cuantas charlas entretenidas.

Poco a poco la idea fue madurando, Carmen Robles propuso un nombre muy sugerente. Si queríamos contar la ciencia, debíamos desgranarla en partes más pequeñas "Comenzar el análisis por el examen de los objetos más simples y más fáciles de ser comprendidos, para remontarse gradualmente al conocimiento de los más complejos" que decía René Descartes. De ahí el nombre de "Desgranando Ciencia".

Mi madre, que me conocía muy bien, decía de mí que era incapaz de hacer las cosas a medias. Que no sabía medirme cuando me lanzaba a hacer algo y siempre me volcaba de más. En esta ocasión no fue menos. Las ideas fueron lloviendo, las actividades multiplicándose, los ponentes se amontonaban en las hojas de ideas y las actividades ya no cabían en una tarde... ni en dos. Necesitábamos un sitio grande donde meter todas nuestras ideas, y los sitios grandes suelen ser caros... Necesitábamos financiación.

Para esta labor de búsqueda de financiación fue indispensable la presencia de Luís Fontana. Incansable como gestor, mejor que "RASTREATOR" para buscar dinero y financiadores. Se lanzó a casi todo (Crowdfunding, empresas, Universidad, Fundaciones, etc, etc, etc). Por suerte para la investigación española, nuestros investigadores son muy buenos buscando financiación... por desgracia para la investigación... deben hacer uso permanente de sus habilidades de búsqueda y a veces pasan más tiempo en esta labor que en la de investigación propiamente dicha.

Poco a poco, pero a ritmo de vértigo iba llegando el dinero, los apoyos, las ayudas, el material. Para hacer un gran evento, necesitábamos apoyo... pero  a su vez ese apoyo nos obligaba a hacer un gran evento de divulgación.


En un momento determinado todo estaba en marcha... y ya no podíamos parar. Rubén montaba el documental y acababa de fijar los detalles coordinando en la distancia. José no paraba de hacer diseños de camisetas, carteles, trípticos, flyers, credenciales, etc.












Leticia estaba liada con los talleres y las visitas a centros mientras Jorge explotaba a sus alumnos del CUME diseñando una central térmica. Rosa no paraba de escribir a todos los ponentes y pedirles cosas al tiempo que Sergio y Carmen animaban las redes sociales y conseguían colaboración por cualquier esquina de la geografía española. Sin duda todo el mundo ha currado mucho y lo más difícil... me ha soportado y aguantado vía mail... ¡Eso tiene mucho mérito! Después se nos Unieron Víctor y Aníbal con los medios de comunicación y los voluntarios y correos del evento. A un mes del evento tenía a diario una ristra de correos de la organización, voluntarios, Parque de las Ciencias, Diseños, Programas, Medios de comunicación.... una puñetera locura. Mi novia no me ha dejado... yo no sé por qué. 

A unos días del evento yo no era persona. El correo no paraba, el teléfono echaba humo. Por suerte todo estaba atado, mirado y pensado y en los últimos días mis compañeros se vinieron arriba terminando de cerrar cosas. Se nos unieron muchas personas, entre ellas Santi, que nunca dejará de impresionarme con su capacidad de organización y su calma en los momentos tensos.  

Cuando creíamos que todo estaba listo... Nos llamaron a una reunión con la dirección del Parque de las Ciencias. Querían que les contásemos en persona lo que habíamos preparado durante meses. Es una responsabilidad y me impresionó mucho. Al fin y al cabo, conozco a toda directiva del parque porque he trabajado allí en atención al público como educador de museo. Pero esta vez era muy distinto. Nos sentimos muy bien acogidos, nos ayudaron en todo lo posible y nos hicieron fácil el camino cuando más difícil es... EN EL MOMENTO DE LA ACTUACIÓN. 

De los días del evento apenas se me ha quedado nada. Cientos de personas, voluntarios, organización, gente que venía de toda la geografía, saludos, desvirtualizaciones, muchas horas trabajando, entrevistas, medios de comunicación, charlas, talleres, problemas, soluciones, TODO PASABA RÁPIDO, TODO DABA UN POCO DE VÉRTIGO. 

Solo me pude sentar en alguna que otra charla, ver algún que otro taller y corroborar que la ciencia se puede explicar con humor y mucho talento en los espectáculos científicos. 

Los momentos a destacar han sido muchos, y destacar uno solo me cuesta mucho. Ver la presentación del documental a pantalla grande y con Rubén a mi lado (los pelos de punta), conocer al Dr. Litos y sus tres facetas geniales, las charlas de mucha gente, reencontrarme con amigos, trabajar con mi chica y verla disfrutar, ver a los niños entusiasmados en el taller de cómics, comprobar como los voluntarios se ilusionaban con nuestro proyecto, ver a una cola de gente esperando para entrar a los talleres, entrar en la sala de cine... Y VERLA HASTA LA BOLA... NO CABÍA NI UNA PERSONA MAS. Ver a mi padre, orgulloso de lo que había montado, emocionado en mi charla. En definitiva una acumulación de sentimientos y emociones que van a permanecer en mi retina durante una larga temporada... de eso estoy seguro. 

Para la organización y de cara al futuro nos quedan los fallos por mejorar o arreglar y los aciertos por repetir. Los contactos que no debemos perder y lo que hemos aprendido en el camino. Nos quedan las amistades y los buenos momentos. 

De entre todo, me quedo con una buena crítica, la que nos lanzó Gerardo Sanz en su intervención. Improvisó una charla corta pero bien fundada en la que nos comentaba su opinión sobre la divulgación. No llegamos a la población. 
Quienes hacemos divulgación sabemos que no siempre llegamos a todo el mundo (de echo casi nunca). Y quienes tenemos blog tenemos muy claro que el 90% de nuestros lectores son también blogers... y por tanto al final somos un puñado de frikis chupándonos las pollas figuradamente en los comentarios. Pero también conseguimos llegar a unos pocos curiosos que encuentran en nuestros escritos la ciencia explicada de una forma muy sencilla. A algunos locos nos da por montar eventos de divulgación en sitios públicos y conseguimos llegar a algunas personas más. Muchos escribimos en periódicos, hacemos programas de radio, nos ponemos a dibujar cómics o nos tiramos a los bares a contar nuestra forma de ver la vida a través de la ciencia. No son pocos los docentes que usan nuestras entradas de blog o nuestras charlas para ilustrar un tema concreto en las clases. Consiguen interesar a los alumnos con un tipo de abordaje que jamás se llevaría a cabo en los libros de texto tradicionales.

Es mucho lo que nos queda por hacer, no estamos llegando a todo el mundo y debemos hacer examen de conciencia de lo que hacemos mal y cómo podemos mejorar. Quizá la solución no sea que un científico se ponga a contar lo que hace... muchas veces nos sabemos contar las cosas y carecemos de las herramientas adecuadas. Tampoco creo que cualquier periodista sea capaz de escribir bien sobre ciencia y pensamiento crítico ni creo que los ilustradores sean los más adecuados para dar imagen a la ciencia... porque necesitan de un profundo conocimiento de las estructuras y bases. 

Sin embargo sí creo que algunos periodistas y humanistas, conocedores del método periodístico, pueden reciclarse y hacer buena divulgación utilizando los canales adecuados. También creo que algunos científicos con una base fuerte de conocimiento del método y el mundo científico nos podemos reciclar y aprender los métodos divulgativos más adecuados y dedicar nuestros esfuerzos no a la investigación sino a la difusión del conocimiento. Por desgracia, y por ahora, no se me ocurren muchos sitios donde enviar mi CV tanto si soy un científico que se lanza a la difusión de conocimiento como si soy un periodista con ansias de conocer el mundo científico. 

De cualquier modo, recojo la crítica de Gerardo, me la apunto y le doy 20 vueltas en mi cabeza y 80 en mi estómago para digerirla e intentar mejorar de cara al futuro. 

No me queda mucho más que dar las gracias. Dar las gracias a todo el mundo que de una u otra forma han colaborado y ayudado en este ilusionante proyecto. No hay mayor alago para un organizador que escuchar ¡¡¡Oye, contamos con una segunda edición en 2014, vale!!! O ir por la calle una semana después y oír un comentario de una señora que le dice a otra "Oye, y eso de la Granada del Parque de las Ciencias, ¿Lo harán otra vez? - Si, seguro que sí, con la de gente que fue a verlo, seguro que lo repiten la semana que viene- "

De modo que lanzo un gran agradecimiento a todos los patrocinadores, voluntarios, ayudantes, colaboradores, organizadores, visitantes y amigos que nos han ayudado y acompañado en esta experiencia. 


PD: Dejo para la próxima entrada contar y resumir todo lo que quise transmitir en mi charla de clausura del evento. Creo que la emoción del momento no me permitió decir todo lo que quería y me gustaría resumirlo de alguna manera. 

10 diciembre, 2013

Manifiesto: No sin Evidencia

En virtud de que comparto y apoyo todos y cada uno de los puntos de este manifiesto, lo pongo aquí para general conocimiento. No podemos permitir que la superchería, las pseudociencias y los productos faltos de evidencia se vendan en farmacias como si de herbolarios o tiendas de brujería se tratase. 


La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada