18 diciembre, 2011

Scienfilm I y continuación de las curiosidades sobre los orgasmos

Es curioso como a veces escribir sobre un tema te lleva a otro y a conocer cosas y gente de las que nunca habías oído hablar.
En la entrada anterior, hablé sobre las 10 curiosidades que “quizás” no sabías sobre los orgasmos y eso me ha llevado a conocer un personaje del que no había tenido noticias hasta ahora y de una película digna de inaugurar una serie de post que tratará la recomendación y análisis de películas de tipo científico.

Mucho me temo que la mayor parte de las veces las críticas irán encaminadas a criticar mordientemente el cine científico, pero en esta ocasión es para hablar y muy bien de la película titulada “Kinsey”.


Bueno, comencemos por lo obvio, ¿Quien fue Kinsey?


Alfred Charles Kinsey nació en Hoboken, Nueva Jersey (el año que viene hará 118 años) y murió a los 62 años. Fue uno de los pioneros de la investigación sobre la sexualidad humana. Entomólogo de formación, dedicó gran parte de su tiempo como profesor de la Universidad de Indiana al estudio de la avispa de la agalla, sin embargo, su contribución más relevante fue por su estudio sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres.

Estudió en la Universidad de Bowdoin (Brunswick, Maine) y se graduó como magna cum laude en Biología. Se doctoró en Biología en la Universidad de Harvard y ejerció como profesor auxiliar de zoología en Indicana. Decir que ganó reputación como taxónomo sería faltar a la verdad, porque sus estudios con avispas no llegaron a dar grandes resultados, sin embargo si hay algo que observó en las avispas y que luego aplicó a los humanos.

“Si cada ser vivo es distinto a todos los demás seres vivos, la diversidad pasa a ser un hecho de lo más irreductible. Solo las variaciones son reales, y para verlas, solo hay que observar”

En 1937, el American Men os Science lo nombró como uno de sus precursores. Un año mas tarde, asumió el control de la coordinación del nuevo curso matrimonial en la Universidad de Indiana, para luego comenzar a recolectar historias para el archivo del comportamiento sexual.

Su obra principal podría decirse que está partida en tres, dos libros sobre el comportamiento sexual en el hombre y otro sobre la mujer y su afamado artículo, el informe Kinsey.

El informe Kinsey fue el resultado de un estudio científico derivado de los resultados de sus dos libros. Fue escrito por Alfred C. Kinsey, tu principal pupilo Wardell Pomeroy y otros colaboradores. Se realizó entrevistando a más de 20.000 hombres y mujeres, con un sistema de completa confidencialidad, que respondían a un cuestionario anónimo consiguiendo crear una base de datos que describían el comportamiento sexual en el humano.
Se puede el lector imaginar el revuelo que montó el artículo en 1948 donde se describía lo que Kinsey describía como una escala de homosexualidad.


Según Kinsey, la sexualidad se podía dividir en grados en función de la tendencia sexual desde la homosexualidad hasta la heterosexualidad, pasando por una gradación de bisexualidad que iba entre 1 y 5. En el informe se describe por ejemplo que el 60% de los hombre y el 33% de las mujeres participaron al menos de una práctica homosexual desde los 16 años de edad y que al menos un tercio de los hombre habían alcanzado el orgasmo en prácticas homosexuales.

Ayudó a desterrar mitos y evidenció que conductas que hasta entonces la mayoría consideraba marginales, o incluso inmorales, eran practicadas por un porcentaje considerablemente alto de la población, como fue el caso de la masturbación tanto femenina como masculina, la homosexualidad y bisexualidad o la temprana edad de iniciación sexual. Ayudó también a sacar a la luz numerosos casos de abusos a menores, maltratos, y una larga lista de disconformidades sexuales que presentaban los entrevistados.

Algunas de las cosas más curiosas fue una mujer de 65 años que conseguía llegar al éxtasis a los tan solo 4 segundos desde la penetración. Lo curioso es que refería no haber tenido un orgasmo hasta los 40 años. También es curioso el caso de la mujer que llegaba al orgasmo solo con que alguien le tocara una ceja.

Kinsey dejó como legado el Kinsey Institute for Sex Research financiado al principio por la fundación Rockefeller y más tarde como centro de investigación independiente.

Al buscar un poco más de información sobre Kinsey, he descubierto una película estrenada en 2004 que se titula con el nombre homónimo.

Se trata de una película dirigida por Bill Condon (tiene guasa el apellido para la película que es la verdad) y protagonizada por Liam Neeson y Laura Linney, contando con algunos actores como Chris O´Donnell, Peter Sarsgaad, Timothy Hutton, John Lithgow, Oliver Platt, Tim Curry, Dylan Baker, Julianne Nicholson y William Sadler entre otros.
Ha sido nominada al Óscar por mejor actriz de reparto a Laura Linney y 3 veces nominada al Globo de Oro.

Desde luego se trata de una película, hasta donde yo se, bastante rigurosa, sin muchas florituras mediáticas y con una carga sentimental y cultura increíblemente alta.

Lian Neeson consigue meterse en la piel de un Kinsey afectado por su niñez, correcto en su trabajo y metódico en todo lo científico. Además es personaje está muy bien caracterizado.




 La trama capta la atención del espectador en todo momento y consigue llamar la atención sobre los detalles más nimios sin olvidar la historia de fondo.

Todo transcurre durante la vida de Kinsey desde que era un niño y sin embargo no tienes la impresión de que sea una película biográfica porque el tema de fondo es lo suficientemente interesante.

Recomiendo sinceramente ver esta película y rescatarla de los fondos descargables (porque no se si a estas alturas estará en las videotecas) para conocer un poco más a uno de tantos científicos olvidados por la Historia.