08 octubre, 2011

La Historia de Darwin a mis ojos, o de cómo describir algunos aspectos desconocidos de su vida.

Con este título, tan del gusto de los libros del siglo XVIII comienzo la segunda parte de la serie de entradas dedicada a la verdadera Historia de Darwin que comenzaba con el magnífico y corto video y la primera hoja de su Autobiografía.

Antes que nada debo hacer una advertencia. Todo lo que en esta entrada escribo, tiene una base lógica y ha sido estudiado en varios textos que pueden ser de mayor o menor confianza verídica según criterio de cada cual. Se que algunos no estarán totalmente de acuerdo con todas la ideas que aquí se exponen, pero para comentar y criticar están los comentarios que de buen grado leeré y aceptaré, siempre que se hagan con el mayor de los respetos.

Y alguno se podrá preguntar… (Madre del amor hermoso, pero que va a escribir este chico). Pues nada especial, solo algunas cosas que he ido recopilando a lo largo de el mucho tiempo que llevo leyendo textos sobre Darwin.

De este personaje se ha escrito mucho, a veces bien, a veces mal, (y no me refiero a estar o no de acuerdo con sus escritos). Me refiero más bien a dejarse llevar por escribir acerca del hombre que queremos y no del que realmente fue. No me entendáis mal, yo admiro a Darwin como el que más, y estaría loco si no lo hiciera, porque Darwin aportó mucho más al mundo intelectual de la Historia Natural de lo que miles de Naturalistas lo hicieron durante toda su vida y durante siglos. Y digo bien, NATURALISTAS, que no BIÓLOGOS. Porque Darwin era Naturalista, es decir, y según Wikipedia (wiski para los amigos):


"Naturalista es el nombre con el que se conoce a los científicos que 
realizaban estudios sobre ciencias naturales o historia natural, entre los siglos
XVII y XIX principalmente, aunque el interés por la descripción de la naturaleza y su estudio, se remonta a los griegos y los romanos (antes incluso diría yo). 
Los naturalistas poseían conocimientos simultáneos en áreas como la botánica, la zoología, la medicina, la geología y la oceanografía, principalmente. Varios de ellos eran prominentes pensadores que actuaban en la política y la diplomacia. Eran viajeros incansables y sus obras tendían a alcances y consecuencias globales. 
Aún hoy se conoce con este nombre a los científicos de campo interesados en la descripción de la Naturaleza y su análisis"


He de decir que lo primero que me he encontrado a la hora de buscar la Autobiografía de Darwin es, NO LA HE ENCONTRADO COMPLETA EN NINGÚN SITIO. Hay mil versiones, mil ediciones, pero ninguna esta completa, en todas omiten detalles (y lo se porque no en todas las versiones omiten los mismos detalles).

La autobiografía de Darwin es un texto no muy extenso que se publicó tras la muerte de este. Es un texto que además está editado por su hijo Francis, es decir, una parte esta escrita por el propio Darwin, y otra parte de la memoria de sus hijos hacia su padre. Justo al principio del texto el propio Francis dice

Se comprenderá fácilmente que en una narración de carácter personal e íntimo, escrita para su esposa e hijos, se presenten pasajes que deben omitirse aquí; no he considerado necesario indicar dónde se han hecho tales omisiones. F.D.

Como comprenderéis, esto ya de por sí hace un poco difícil saber detalles certeros sobre la vida REAL que Darwin tubo y sobre lo que pasaba por esa "calvorota" cabeza. Da un poco la impresión de ocultismo. Mas aun si tenemos en cuenta que no en todas las versiones que he encontrado nos da la cita de Francis Darwin que he puesto arriba. En otras ocasiones nos dan el texto sin más, ordenado a capricho según el editor, sin mencionar fuentes ni las zonas cambiadas con respecto al texto original. En fin…

Para hacer esta entrada he leído varias versiones de su autobiografía, textos en los que se habla de Darwin, de autores coetáneos (tanto sus defensores como sus detractores), y la lógica que me ha otorgado el haber leído varias decenas de libros de o acerca de este maravilloso personaje.

Resulta que Darwin de niño, era un chico totalmente normal, incluso un poco flojo y torpe en comparación con sus hermanas, como el mismo describe en su autobiografía. Y es que, los genios ni nacen ni se hacen, son creados a posteriori por el resto del personal que habla de ellos y los mitifica hasta límite insospechados.

Como no hacía nada útil en la escuela, mi padre, inteligentemente, me sacó a una edad bastante más temprana de la habitual, y me envió (octubre de 1825) con mi hermano a la Universidad de Edimburgo, donde permanecí dos años o cursos. Mi hermano estaba completando sus estudios, aunque no creo que tuviera intención de practicar nunca, y me enviaron allá para comenzarlos. Pero poco después me convencí, por diversas circunstancias, de que mi padre me dejaría herencia suficiente para subsistir con cierto confort, si bien nunca imaginé que sería tan rico como soy; sin embargo, mi convicción fue suficiente para frenar cualquier esfuerzo persistente por aprender medicina.

Como el propio naturalista describe, nunca consiguió hablar otro idioma, no se le daba bien el dibujo ni la literatura, las artes plásticas siempre se le resistieron. Le encantaba escuchar la música e incluso pagaba a chicos del King´s collegue para que fueran a cantar a su habitación durante la universidad, sin embargo nunca se le dio bien la música y no entendía porque le gustaba tanto y hallaba placer en ella.

Siempre se dice que Darwin no toleraba la esclavitud, que luchó de alguna manera contra ella en un tiempo en el que la esclavitud era de lo más normal y más en la alta sociedad Británica de su época. Pero nada más lejos de la realidad. Es cierto que a Charles le causaban cierta simpatía los negritos y las razas inferiores (como se describían en aquella época a todo aquel que no tuviera pinta de Guiri), pero también se la causaban los monos y en particular la Orangután Jenny, con la que compartió lagos ratos de observación. Darwin tenía servicio doméstico en su casa de Down, uso serpas mal pagados durante todo el viaje del Beagle, y en ningún momento se pronunció ante ningún estamento para luchar en forma alguna contra la esclavitud, incluso cuando era una persona de renombre en la sociedad. Al fin y al cabo provenía de una casta rica, apoderada, en una sociedad de opulencia y casado con su prima por un matrimonio de conveniencia, (vamos que no cumplía con lo que es un perfil de luchador de los derechos humanos, ni siquiera para su época). Si es cierto que en alguna ocasión mencionó que quizás los esclavos no quisieran serlo, y si les preguntaban delante de su patrón, no decían la verdad. Entendía que con lo feliz que le gustaba vivir a el, no podría haber nadie que quisiera en modo alguna una vida de trabajo en beneficio de otro.

Se ha dicho que Darwin estudio teología, pero no es cierto. Como su padre se enteró de que no hacía mucho por estudiar Medicina, a pesar de llevar dos años en Edimburgo para tal menester, decidió enviarlo a Cambridge para terminar unos estudios universitarios, que le permitieran acceder a los estudios de Teología. Darwin aceptó de buen grado y según sus propias palabras en su autobiografía escribe,

Me agradaba la idea de ser cura rural. Por consiguiente, leí con gran atención Pearson on the Creed3 y otros cuantos libros de teología y, como entonces no dudé lo más mínimo sobre la verdad estricta y literal de cada una de la palabras de la Biblia, me convencí inmediatamente de que debía aceptar nuestro credo sin reservas.

Pero Cambridge por entonces no era una universidad tal y como la entendemos hoy día. A estas universidades accedían personas de postín, era casi como una escuela familiar donde se hacían una serie de estudios globales y muy generales en varias materias, al final de cuyo estudio, los chicos en cuestión obtenían una titulación universitaria que les capacitaba para iniciar los estudios de teología o simplemente una cultura general acorde con su estatus social. Sin embargo, antes de acabar dichos estudios, inició su viaje en el Beagle y no llego a cursar estudios de teología. Según el mismo describe

Y no es que yo renunciara expresamente a esta intención ni al deseo de mi padre, dicha intención murió de muerte natural cuando, al dejar Cambridge, me uní al Beagle en calidad de naturalista.

Cuidado con esta última frase, por eso la subrayo. Darwin no se unió al Beagle en calidad de Naturalista, sino de becario autofinanciado (LECHES, ESO ME SUENA MUY PARECIDO A LO QUE PASA HOY EN DÍA). El naturalista oficial era otro, y de hecho, el capitán Fitz-Roy no era muy partidario de que Darwin ingresara en el barco, porque según decía, la forma de su nariz no le gustaba para hacer el viaje.

Al día siguiente salí para Cambridge, para ver a Henslow y de allí a Londres a entrevistarme con Fitz-Roy, y todo se arregló pronto. Más tarde, cuando ya había intimado mucho con Fitz-Roy, me dijo que había estado a punto de no ser aceptado ¡a causa de la forma de mi nariz! Él era un discípulo apasionado de Lavater y estaba convencido de que podía juzgar el carácter de un hombre por la configuración de sus facciones; y dudaba que una persona con una nariz como la mía tuviera la energía y decisión suficientes para hacer la travesía. Pero creo que posteriormente se alegró de que mi nariz hubiera mentido.


Desmitifiquemos un poco el trabajo de Darwin y digamos algunas verdades que a menudo se olvidan sobre toda su obra. Estoy soberanamente arto de escuchar y leer por todos lados….Darwin bla, bla bla y los pinzones.
Bueno, esto lo puedo escribir con un tamaño de letras más grande, con mas cursivas, con un poco de color e incluso creo que podría hacerlo en 3D para que lo veáis con esas gafas horribles que no se si algún día cambiarán de modelo….pero….

A DARWIN NO LE HIZO FALTA EL RAZONAMIENTO Y EJEMPLO DE LOS  PINZONES, NI LOS PINZONES FORMAN PARTE DE SU TEORÍA INICIAL AUNQUE SE ADAPTEN A ELLA, NI TUBO GANAS NI MARENAS DE ORDENAR LOS PUÑETEROS PAJAROS HASTA AÑOS DESPUES DE VOLVER DE SU VIAJE EN EL BEAGLE, ES MAS…EN LA PRIMERA EDICIÓN DEL DIARIO DEL VIAJE DEL BEALGE, NI SIQUIERA SE INCLUYEN LOS PINZONES.

Cuando Darwin vuelve de su viaje, y durante todo el viaje inclusive, envía cientos de materiales, de especímenes, de fósiles, de plantas y casi de todo a Henslow. Mucho del material se tardó años en clasificar, otro tanto no tenía la mayor importancia y otra gran parte no se utilizó para hacer publicación alguna. Pero en particular el caso de los pinzones, es muy significativo. Porque a los pobre pájaros los cazó en diversas islas…y no los etiquetó debidamente. De modo que, no fue hasta años después cuando Darwin no pudo estudiar con detenimiento estos pajarillos y por descontado, dudo mucho que fueran imprescindibles para escribir su gran libro del origen de las especies. Es más, los pinzones son uno de los peores y más Lamarckianos ejemplos para explicar la teoría de la evolución

De hecho, si alguien se toma la molestia de leer este libro en versión original (aunque esa edición también esté modificada en algunas secciones con respecto a la original) podrá observar que casi no tiene nada que ver con lo que hoy se conoce como evolución, porque de hecho, no habla de evolución, sino de TRANSMUTACIÓN de las especies. Es un libro, que describe 3 fenómenos muy concretos, que se pueden explicar por una teoría común, que es la famosa teoría de la evolución de Darwin. Y que por otro lado, mucho ha cambiado y poco tiene que ver, con lo que nos enseñan en los institutos e incluso en las universidades. Ente otras cosas, porque hoy en día debemos añadir a la teoría de la evolución, las evidencias de la genética etc, pero bueno, ese es otro tema.

El libro del Origen de las especies habla de:
  • El efecto del aislamiento sobre la especiación tanto en islas como en desiertos y otros lugares aislados.
  • La semejanza de animales extintos con animales que existen hoy en día y en concreto del gigantismo de los vertebrados sudamericanos extintos.
  • De las características muy semejantes de especies actuales muy emparentadas que a pesar de ser diferente especies, viven en lugares comunes y sin embargo se han convertido en especies diferentes

En una ocasión, y con sumo humor inglés, Darwin escribe:

Estábamos examinando unos granos de polen sobre una superficie húmeda cuando vi que emergían los tubos polínicos y al instante corrí a comunicarle mi sorprendente descubrimiento. Me imagino ahora que cualquier otro profesor de botánica no habría aguantado la risa al verme llegar tan acelerado para comunicarle una cosa así. Él, en cambio, coincidió conmigo en que el fenómeno era muy interesante y me explicó su significado, pero dándome a comprender que ya era perfectamente conocido; de modo que no me sentí en absoluto avergonzado, sino satisfecho por haber descubierto por mí mismo un hecho tan notable y decidido a no volver a tener tanta prisa en comunicar mis descubrimientos.

Y se lo tomó muy en serio, casi 20 años tardó en comunicar su aportación más notable a la historia natural. De hecho, casi todos sus libros tardaron mucho en publicarse, una media de 7 años.

Por diversas razones, algunas relacionadas con la revisión de sus textos, todas sus obras tardaron muchísimo en ser publicadas desde que se terminaron de escribir, y curiosamente, la que más tardo en escribir, en cuanto fue acabada, se publico en muuuy poco tiempo (poco tiempo incluso para la edición de libros que se hacía por entonces). “On the origin of species by means of Natural Selection” fue editado y publicado en menos de un mes, y la primera tirada de 1250 ejemplares se vendió el mismo día. La segunda de más de 3000 se vendió muy poco después. En el año 1876, cuando Darwin está terminando de escribir su Autobiografía, menciona que se han vendido solo en Inglaterra unos 16.000 ejemplares, y antes de su muerte fue traducido a casi todos los idiomas europeos, (según el propio Darwin, incluso a algunos como el español, el bohemio, el polaco y el ruso. Por entonces no formábamos parte de Europa pero…¿que le sorprenda tanto?…en fin…spain is different).

En algunos textos se cita que Darwin guardaba receloso, casi como un secreto o un asesinato, su teoría de la evolución, pero no es cierto.
Antes de publicar el primer escrito corto que fue mandado a la Journal of the Proceeding of the Linnean Society, en 1858 junto con la carta de Asa Gray con fecha de 5 de septiembre de 1857 y al mismo tiempo que el ensayo de Wallace, Darwin había hablado de su teoría con mas de 50 personas entre las que se encontraban algunos de sus mejores amigos y más destacados personajes de la época como Lyell, Hooker. Lo sabía su mujer e hijos, incluso se lo dijo al cura de Down y su médico, el Dr. Lane en Moor Park. Vaya que no se cortaba de decir a todo el mundo lo que estaba pensando.

He de decir, que tengo mis reservas respecto a la verdadera autoría de la teoría. No estoy seguro de que Darwin terminara de publicar su teoría, escribiera su libro, y tuviera tanta importancia, de no se por el ensayo de Wallace. De hecho si Wallace no hubiera sentido tanta admiración por Darwin, y no hubiera aceptado la carta de Asa Gray con fecha anterior (que estaba fatalmente escrita por el carácter personal de esta) a la fecha en que Wallace manda el texto a Darwin, creo que hoy estaría escribiendo sobre la vida de Wallace en lugar de la de Darwin. Pero en cualquier caso, la Historia siempre la cuentan los vencedores (y los admiradores de estos).

Sin embargo me gustaría hablar de algo que casi nunca se habla. Las aportaciones de Darwin a la Geología. Fueron muy numerosas e incluyen más de 20 publicaciones cortas a diversas sociedades. Pero destaco sus 3 libros que hablan sobre:
  • La geología de Sudamérica
  • La formación de Islas coralinas y su relación con los volcanes
  • Geología y terremotos, donde explica la orografía de Chile y la elevación de las costas por efecto de los terremotos.

En fin, sirva esto de muestra de que Darwin nunca dijo que el hombre viniera del mono, pero si escribió bastante sobre Geología y eso siempre se nos olvida.


Me gustaría acabar esta entrada con esta frase de Darwin a su amigo Lyell

«Qué bueno sería si todos los científicos murieran a los sesenta años, ya que después es seguro que rechazarían toda nueva doctrina»


Totalmente de acuerdo aunque soy un poco menos directo, yo los jubilaría y los quitaría del panorama científico, al menos en lo que a corregir artículos científicos se refiere.

Os dejo un par de enlace para que curioseéis un poco la vida de Darwin